Lamentarse o afrontar el reto… – ¡ Lunes por fin ! – Blog laboral

Lamentarse o afrontar el reto…

Dentro del deporte del remo, las traineras ofrecen un espectáculo con diferentes enseñanzas adaptables a la vida.

Peculiar en su faceta deportiva y con envolturas y enseñanzas interesantes a aplicar en el quehacer diario.

En fechas recientes, las regatas de la Concha en la bahía donostiarra, nos han ofrecido un función deportiva y vital extraordinarias.

Además de la capacidad- talento-de los deportistas existen una serie de factores que influyen en el desenlace de las competiciones. El estado de la mar y sus corrientes, la velocidad y orientación del viento, la calle que corresponde a cada equipo…Detalles todos estos que pueden, supuestamente, beneficiar o perjudicar, a unos u otros.

A menudo, la polémica, forma parte del ADN de esta competición.

El pasado domingo, además de disfrutar del espectáculo,  tuve la oportunidad de extraer una formidable lección cuando, tras el sorteo de las diferentes calles, el equipo que partía como favorito y con una pequeña ventaja adquirida en la regata previa, tuvo la “desgracia” de que le correspondiera la “peor calle” para bogar.

Presté atención a las comentarios del personal ducho en la materia. La opinión generalizada era que, efectivamente, las condiciones de la mar no invitaban al optimismo para esta tripulación.  

También estuve vigilante a escuchar la opinión de algún representante del equipo al que había tocado en suerte la comentada calle y fue aquí donde recibí la valiosa lección de parte personaje en cuestión. Este se pronunció diciendo que ese era el resultado del sorteo, que había que competir con las condiciones existentes y que  lamentarse en este momento no hacía más que desviar la atención del objetivo final.

El lamento, la queja, la búsqueda de culpables…forma parte de nuestra forma de ser y de gestionar la vida.

¿Se les hace familiar esta actitud?

El afrontar las situaciones como se nos presentan, buscar soluciones y ver oportunidades a las condiciones adversas está al alcance de muy pocos y, aunque sea infinitamente más gratificante, nos inclinamos por la primera opción, la negativa. Todo ello con un gran consumo de energía vital.

La complicada situación a la que nos estamos  enfrentando, además de por la peor calle, tiene dos vías y una solución.

Será nuestra responsabilidad afrontar la situación y leer las oportunidades que la misma nos ofrece.

Ah, por cierto, pese a la “mala” calle, el infortunado equipo consiguió la victoria de forma brillante. Han sabido adaptarse a las circunstancias…Ese fue el comentario de los “entendidos”.

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