La mujer y el entorno laboral – ¡ Lunes por fin ! – Blog laboral
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La mujer y el entorno laboral

Mis inicios en la actividad laboral se remontan al siglo pasado, allá por el año 1975. El entorno en el que me he movido siempre ha sido en el mundo de la metalurgia, un entorno muy masculino, sobre todo  en lo que se refería al área manufacturera.

Este pasado 8 de Marzo y  con motivo de la celebración del día internacional de la mujer trabajadora, la compañía me ofreció la posibilidad de preparar un pequeño homenaje a las que, a día de hoy, forman parte de la empresa. Esto me llevó a rebobinar y de esta forma recordar lo que, en mi actividad profesional, las mujeres han supuesto en este entorno tan, como antes he comentado, masculino.

Durante mis primeros años laborales no recuerdo haber visto a una mujer entre aquellas máquinas. Hombres y más hombres intentaban que aquello funcionara. No se planteaba otro escenario, aunque eso sí, la señora de la limpieza acudía a limpiar nuestros servicios y, por nosotros mal tratados, vestuarios. A menudo era la hija la única compañera que ayudaba a aquella señora. Este detalle, el de la hija, lo viví en diferentes escenarios. Curioso de verdad.

Para mí todo cambió cuando,  aunque parezca una paradoja, y  gracias a una crisis tuvimos que reinventarnos. Recuerdo como, llamémosle, sugerí la necesidad de que una mujer tenía que formar parte de aquel entorno. Estábamos pasándolo mal, no sólo por la baja actividad, también las relaciones se estaban deteriorando y aquello se hacía insoportable. Me apunto el tanto cuando digo que la idea de que tenía que ser una mujer la que nos ayudara a salir a flote era  mía. Esto es el fin, has perdido la razón o,  perteneces a una secta …fueron algunas de las “lindezas” que escuché. El resultado que obtuvimos, gracias al concurso  de aquella mujer, fue espectacular y a la vez salvó mi cabeza. Gracias Lucia.

Desde entonces prometí que lucharía con todas mis fuerzas para que, allí donde estuviera, la presencia femenina tuviera protagonismo en todo tipo de actividades. Así lo he intentado y debo  reconocer que estas mujeres han supuesto un plus para las compañías donde he trabajado. Sé que no lo tienen fácil, que todavía, nosotros los hombres y en este entorno del que escribo, parece que, proponer o insinuar que una mujer apriete  tornillos, como que…

Animo “chicas” y muchas  gracias por todo lo que me habéis enseñado. Ha sido mucho y bueno.

 

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