Negociaciones – ¡ Lunes por fin ! – Blog laboral

Negociaciones

 

Estoy leyendo con cierta pesadumbre el escenario que se está generando ante el inminente inicio de las negociaciones de cara al convenio del metal en Gipuzkoa.

Lo que más me llama la atención, y además me llega a preocupar, es el entorno acompañado de un vocabulario poco edificante que se genera ante la inminente negociación.

Todas las posturas, las empresariales como las de los trabajadores, defendidas por sus respectivos sindicatos, son respetables y defendibles. Lo que me llama la atención y me produce rechazo son lo métodos y, repito, el vocabulario que utilizan antes de empezar, que yo sepa, a negociar.

Comentaba sobre el léxico utilizado, propio de una confrontación, que poco invita a iniciar, así lo creo, a una negociación en la que todas las partes salgan beneficiadas.

¿Complicado llegar a acuerdos? claro que sí, pero no imposible y esa es su responsabilidad.

El gran problema que observo es la falta de personas capaces de llegar a alianzas dejando de lado sus, en muchos casos, intereses y malditos egos.

Necesitamos personas que sepan gestionar, personas con habilidades a la hora de enfrentarse al conflicto como una oportunidad de beneficio y no como una “pelea de taberna” donde tengamos que demostrar a los “nuestros” “el músculo” que tenemos. Necesitamos humildad e ingenio.

Nuestra vecina Bizkaia, hay infinidad de ejemplos en otros lares, ha sellado el convenio hace pocas fechas. Ambas partes, con la excepción de una de los cuatro centrales sindicales,  celebraban los logros conseguidos. El camino recorrido fue duro, muy duro para los trabajadores y para pequeños empresarios. Pero llegaron a un acuerdo. Ahora bien, ¿Fueron necesarias aquellas medidas?

Siempre me pregunto si la tensión que se genera, las pérdidas que se originan con las medidas que se toman para presionar, no se pudieran evitar si, esas personas que ocupan las mesas de negociación, tuvieran otras capacidades, aptitudes y actitudes, a las que tienen.

¿Son las personas adecuadas las que se sientan a tratar?  Plantéenselo.

Este mismo discurso que hoy se emplea se escuchaba hace décadas y, así creo, entre todos podemos y debemos adecuarnos a las necesidades y al entorno en el que vivimos. Ese discurso, perdonen, ha quedado arcaico.

He tenido la oportunidad de haber experimentado situaciones como las que ahora describo. Les puedo decir que muchas veces me he sentido engañado y utilizado, burlado por unos y por los otros, por las promesas, por los miedos generados… siempre por unos y otros.

Ayer leí en prensa, declaraciones de una de las partes, en las que decían que eran “especialistas en retos”, hablaban de: “realidades y no de sueños”.

Entiendo que mis deseos y opiniones puedan parecer ilusiones, sueños… Pero, pienso que, tal vez,  los negociadores deberían  soñar en seductores hábitats laborales, plantear entornos apasionantes donde las relaciones  invitaran a proyectar un presente y  futuro en positivo…

Y, también pienso que sobran los entornos de confrontación, de enfrentamiento, de deslocalizaciones y constante amenaza, de entornos donde las mínimas condiciones no se respeten…

Tal vez…

La utopía invita a desarrollar el talento. Ese que tanto falta y reclamamos para estas negociaciones, también. Les aseguro.

Les invito a que abonen el campo de las mesas de negociación con actitudes positivas y no contaminen el entorno utilizando otros medios cuyos fines, es posible, inviten a la confusión.

El campo embarrado dificulta el buen desarrollo de cualquier actividad, no lo estropeen.

Mucha suerte a todos, de verdad.

 

 

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