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Trabajo en equipo – Talento – Toma de decisiones…

TALENTO- TRABAJO EN EQUIPO- TOMA DE DECISIONES

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Video de ETB

El pasado 20 de Julio tuve la oportunidad de vivir una situación interesante en lo referente al trabajo en equipo y la toma de decisiones en una regata de traineras.

Una de las remeras que participaba en la competición tuvo, una vez girada y enfilada la embarcación a meta, el infortunio de romper un artilugio que sirve para sujetar el remo. La rotura de tal aparejo supuso que la deportista se quedara sin posibilidad de remar, sin poder colaborar con el resto de la 12 remeras y la “llamada” patrona que dirige al equipo y completa la tripulación.

Una situación delicada, en un momento complicado y en plena disputa del preciado trofeo con otras tres tripulaciones.

La joven remera, lejos de maldecir su mal fario, optó por recuperar la posición que tenía y simulando los diferentes y exigentes movimientos del ejercicio, ayudó a mantener el ritmo de la tripulación y de esta forma alcanzar la meta, donde, y pese al triunfo,  quedó abatida.

Durante este espacio de tiempo- más de 5 minutos en una regata de 11- no se observa, en ninguna componente del grupo, ningún mal gesto, comentario adverso o aspaviento fuera de “tono”.

Acabada la competición todo el grupo anima de forma sincera y efusiva a la disgustada joven.

Repasando el video me han venido a la memoria situaciones vividas en nuestro entorno laboral. He  recordado conductas tomadas cuando nos enfrentábamos a situaciones complicadas o que se desviaban de lo previamente programado.

Muchas veces, lejos de tomar decisiones y buscar soluciones, maldecimos nuestra mala suerte, buscamos culpables de la situación y recurrimos al: ya lo decía yo…se veía venir… esos de arriba-abajo… ¿Les suena?

También es cierto que no siempre actuamos de esta manera. Hay situaciones en la que  decidimos tomar medidas de cara a solucionar cualquier revés, con la sana intención de contribuir al buen desarrollo de la tarea.

Esta última actitud, tomada con la mejor de la intenciones, puede tornarse en algo frustrante. Frustrante cuando somos advertidos de que, ante situaciones no planificadas, debemos de recurrir al departamento de turno que decidirá a quien corresponde tomar las medidas que haya que aplicar y que, muchas veces, coinciden con las que el talentoso y osado personaje desbordante de buena voluntad, decide ejecutar en el momento que surge el entuerto.

Este tipo de actitudes  generan entornos laborales nada recomendables. A la vez,  nos llevan  al deterioro de  relaciones entre personas y departamentos, además de compromiso hacia nuestras compañías.

Adegi dentro de sus voluntades por lograr un nuevo marco de relaciones laborales, en su proyecto de nueva cultura de empresa, ha puesto al remo como ejemplo de relación de equipo, de bogar todos en una dirección, de respetar las decisiones tomadas en un momento dado por el que dirige la embarcación, de esfuerzo, de apoyar al que toma decisiones, de valorar el esfuerzo …

La acción vivida en esta regata comentada es un claro ejemplo de respeto al club, de claridad en la toma de decisiones, de apoyo al resto de bogadoras…en fin: de TALENTO, ese que tanto nos ocupa y preocupa en estos momentos.

Desconozco si la decisión tomada  por la bogadora era la mejor  en la situación descrita. Si sé la respuesta de la que dirigía la embarcación, de sus compañeras de equipo que vivieron el delicado momento: ánimo y apoyo en todo momento.

Me imagino que esta situación habrá sido  analizada valorando la situación con los diferentes datos que puedan disponer y con la mente liberada de la tensión de la regata.

Cuidemos a estos remeros que tenemos dentro de nuestras empresas, apoyémosles para que su actitud sirva de ejemplo para el resto del equipo, para los nuevos que se integran y de esta forma puedan alimentar con su buen hacer…

Será una buena forma de fabricar  entornos laborales en los que nos sintamos felices.

Y esta es una labor de todos, del que dirige el club o del que gestiona la empresa, del mando intermedio o del que enfila la embarcación, del que rema o del que desarrolla su labor en el puesto de trabajo, del que sufre la suplencia y se entrena con más fuerza o del que no ocupa el lugar que  quisiera en su trabajo y se prepara para lograr alcanzar su meta…

Y, como no, es una responsabilidad, así lo entiendo, de los agentes sociales, de esos que proclaman que su meta es la de lograr lo mejor para los trabajadores.

Un entorno laboral sano es un entorno donde prima la sonrisa, las buenas relaciones, el buen ambiente, el apoyo, el ánimo…

La confrontación, el hartazgo,  la queja continúa, la apatía…son, deberían ser, actitudes del pasado.

Idealista?

Así lo viví en:  Por fin lunes?

Sé que hay mucho camino por recorrer, pero tal vez merezca la pena.

 

 

 

 

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